Los gastos que se suman al precio de la vivienda
Una de las sorpresas más frecuentes al comprar vivienda llega después de acordar el precio: los gastos del cierre. No son menores, y a más de un comprador lo han dejado corto de efectivo justo cuando debía firmar.
Qué se paga además del inmueble
- Gastos notariales: los cobra la notaría por otorgar la escritura pública. Suelen dividirse entre comprador y vendedor.
- Impuesto de registro: se paga a la gobernación para inscribir la escritura en el folio de matrícula.
- Derechos de registro: la tarifa de la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos.
- Beneficencia o estampillas: varía según el departamento donde esté ubicado el inmueble.
- Avalúo comercial: si vas a pedir crédito, el banco lo exige. Aunque no lo necesites, sirve para saber si el precio pedido es razonable.
- Estudio de títulos: la revisión jurídica del historial del inmueble.
- Gastos de mudanza y adecuaciones: pintura, arreglos, muebles, servicios.
Cómo se reparten entre las partes
La costumbre en Colombia es que los gastos notariales se dividan por partes iguales, mientras que el impuesto y los derechos de registro los asume el comprador. Pero es costumbre, no ley: el reparto se puede negociar y debe quedar escrito en la promesa de compraventa. Si no se pacta, cada parte suele terminar asumiendo lo que dice la práctica local, y ahí es donde aparecen las discusiones.
El error más común
Calcular la cuota inicial exacta y quedarse sin margen. Si reúnes justo el 30% que pide el banco y no separas nada más, al momento de escriturar tendrás que buscar ese dinero a última hora. Presupuestar los gastos desde el principio evita frenar la compra en la recta final.